Mundo ficciónIniciar sesión—Nicholas, ¿estás bien, muchacho?
Ese era Malcolm Robertson, bombero de casi cincuenta y cinco años que desempeñaba el trabajo de capitán. Nick lo veía como a un padre—aunque tenía a su propio padre—porque Malcolm le había acogido bajo su ala cuando entró a entrenarse como bombero.
—Capitán, es que uno nunca se acostumbra a cosas como esta.
—Es duro, hijo. Porque u







