Antonella
Ya casi es la hora de salida. Termino de copiar unos deberes para salir. Mis amigas entran al salón con rostros de tragedia. Me alerto de inmediato y me levanto de mi lugar. Sus miradas me preocupan. Algo malo pasó y yo aún no me he enterado.
—Chicas, ¿qué sucede?
Ambas se miran. Parecen estar en un trance.
Observo al otro grupo, que viene con los celulares en mano. Se detienen al verme.
—No sé cómo puedes vivir con un hombre como ese tal Damián.
Frunzo mi ceño y luego le lanzo una mi