Mundo ficciónIniciar sesiónAdal se retiró y se sentó a mi lado, hundiendo la cabeza en los brazos que tenía apoyados en las piernas flexionadas. Yo me quedé tendida, cubriéndome con un cojín, curiosamente avergonzada, sintiendo como un fluido caliente brotaba de mí. No podía creer lo que estaba ocurriendo. Todo parecía un sueño, un sueño que pronto se tornó tenebroso al percibir cierto aire de preocupación en él. Un sentim







