Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡No sabes cuánto te esperé, cuánto soñé este momento!
—Clarita, Clareta mía —Lo escuchaba mientras cerraba sus brazos alrededor de mí, con una emoción grave y fuerte que me conmovió, besando mi pelo, mi frente y yo me sentía segura y protegida como en un estuche, entre esos brazos grandes y su cuerpo que me cubría—. Fui un idiota al no haberte buscado, debí haber hecho m&a







