Mundo ficciónIniciar sesión...en una jaula junto a otros pecadores, clamaba angustiada misericordia y mi deseo era tan grande que poco a poco los barrotes iban cayendo y me acercaba más al éxtasis de la reconciliación, de alcanzar su cuerpo, sus manos ahora en mis muslos, mi boca contra su boca, los sexos unidos, un abrazo cálido...
En abril me gradué en el instituto de actuación. Ya no era la misma que ingresó hace cuatro añ







