Mundo ficciónIniciar sesiónAquella pregunta retumbó en el salón como el estallido de un cañón. Del tiro todo se paralizó: Roberto que estaba al fondo, en el estudio de grabación, detuvo la música. Las cabezas se volvieron hacia mí esperando mi respuesta. Hasta Jimmy, perdido en las alacenas de la isla, alzó la cabeza y se quedó mirándome. ¡Oops! No tenía mucho tiempo para pensar.
—No... —titubeé—. Y







