Mundo de ficçãoIniciar sessãoDesde que aquello comenzó nada fue como antes, todo era extraño y cualquier cosa podía pasar. Lo percibía en su mirada, en sus palabras, en sus gestos, todos encubiertos como inocentes faltas de respeto. Era una tentación tan fuerte que me aterraba y desesperaba. Lo malo de esas faltas de respeto –que tanto me gustaban– era que cada vez me situaban más cerca del peligro. El peligro de verme descubierta por tía Amanda o de sucumbir a







