Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe miró indignado, moviendo la cabeza con triste ademán y en un arranque de furia, espetó:
—Es increíble en lo que te has convertido...
—Y tú eres un malagradecido... —solté, clavándole mi mirada vidriosa—. ¡Infame!
Me lanzó una mirada dura y salió de la casa, obstinado, terminando así con mi entusiasmo. Confusa, con lágrimas







