Capítulo 86. Consumidos por la pasión
Alexander no entendía lo que le sucedía con Belinda Ford, pero estaba seguro de que amor no era, no podía ser. Lo suyo con ella era más bien odio puro, era la única cosa que tenía clara o ¿se estaba equivocando? ¿Era posible que Adam tuviese razón?
El hombre negó, Adam solo estaba poniendo en su cabeza cosas e ideas que no eran. Con enojo, salió de la oficina, pero sin dejar la blusa de Belinda, iba a dejarla en el primer depósito de basura que encontrara, sin embargo, no fue capaz y terminó yé