Capítulo 70. Eres maravillosa
Henry miró a Mina, no podía creer que ella cumpliera su promesa de dejarlo dormir en el futón.
—¡Pensé que estabas bromeando! —exclamó con vehemencia.
—No, hablaba muy en serio, cariño. Me has dado un susto de muerte, pensé muchas cosas y ninguna buena, mi corazón se agitó tanto, que… —Ella se detuvo de manera abrupta, se llevó una mano a su vientre.
Henry se alarmó ante aquella acción y muchos miedos pasaron por su cabeza, su corazón se agitó y se apresuró hacia Mina.
—Cariño, ¿estás bien? —pr