Capítulo 44. Reencuentro y revelaciones
«Romina»
Eloísa estaba tan impactada que ni siquiera fue capaz de moverse o de volver a hablar. Su corazón latía con tanta prisa, que pensó que se le saldría del pecho. No podía creer que Romina, su Mina, estuviera delante de ella, cambiada, más madura, pero ella era…
Mina se quedó de piedra momentáneamente, hasta que sus ojos se fijaron en Holly y toda su atención fue para ella en ese momento.
—¡Holly, cariño! —gritó, se puso en cuclillas y abrió sus brazos para recibirla.
La niña no dudó y se