Capítulo 111. ¡Di que sí!
Alexander esperó a que Lisa hablara, él estaba ansioso por echarla de su oficina, pero se contuvo. Si ella lo había buscado era por algo y quería saber el motivo.
—Si no tienes nada que decir, te invito a marcharte de mi oficina, Lisa —el rostro de Alex no demostraba ningún tipo de emoción, sus ojos eran dos pozos fríos que hicieron temblar a la mujer delante de él, aun así, ella no se marchó.
—¿Dónde está? —preguntó, su rostro se llenó de ansiedad— ¿Dónde está? —insistió.
—¿Dónde está? No sé d