DISCULPAS
[MICHAEL]
No sé cuánto tiempo llevo esperando frente a la puerta del estudio. Probablemente han sido solo unos minutos, pero la sensación es otra; el tiempo parece haberse detenido desde que mi madre y Jimena entraron allí. No sé qué están hablando, ni hasta dónde ha llegado la conversación, pero no puedo evitar pensar en todo lo que podría salir a la luz si Jimena decide contar más de lo que ya se ha dicho.
Y eso me inquieta más de lo que debería admitir.
Cuando el pestillo finalment