En su mente pensaba, si tan solo Lucyan hubiera podido ser más abierto y menos desconfiado y receloso. Como lo era Sebas; afectuoso, alegre, y juguetón a veces. Pero en realidad detrás de ello, Sophie no quería que él cambiara nada de eso, porque lo hacía ser quién él es.
Como en un frágil cristal ante el mínimo roce de un pequeño golpe, esa idea se volvió una pequeña grieta desapercibida que en algún momento abriría una fisura entre lo que pensaba. Algo que podría convertirse en una futura con