Por un lado la salvó de seguir con la agonía de estar allí sintiéndose de tal manera que resentía la amargura que Lucyan traía a su mente.
—Discúlpenme, pero tengo que irme. —Se apresuró a tomar su bolso y salir evitando mirarlos, con paso ligero salió por la puerta sin decir nada más.
—¿Señor?... —murmuró Claire mirando a Lucyan, quien había estado callado con una mirada indescifrable pensando en algo. Inhaló antes de dejar ir un suspiro mudo y darse la vuelta para retirarse, cerrando la puer