La reunión del consejo terminó, después de que todos los miembros votarán por la idea de Annette, hasta Tristán emitió su votó, dándole la aprobación a su idea.
Ella estaba en el séptimo cielo, estaba muy feliz con todo el apoyo que había obtenido ese día, ahora solo necesitaba realizar las nuevas recetas con los nuevos sabores e ir a Bruselas para convencer a los inversionistas, eso era lo que le parecía más difícil, pero tal vez lo que la ponía más ansiosa era estar todo el día acompañada por