Ni bien entraron al restaurante, un muchacho de más o menos la edad de Tristán se acercó a ellos, Néstor Strauss era un muchacho muy guapo y buenmozo.
Tristán se acercó a él y le dio la mano, después un abrazo y trajo a su lado a Annette.
- Ella es Annette, mi novia y la gerente de la fábrica de chocolates – la presentó, Annette estiró la mano para saludarlo.
- Un gusto – respondió Néstor con una sonrisa cautivadora en la boca.
- Igualmente – respondió ella.
- Por favor sentémo