"¿Aquí mismo, Isabella?" Charles estaba de acuerdo con la idea. Estaba muy dispuesto a hacer lo que ella le pedía. Pero una mirada al suelo lo hizo preguntar: "¿Estás segura, Isabella?"
Sus piernas se tensaron aún más alrededor de él, y él casi gimió. Esa acción de ella le hizo sentir una restricción en la ingle.
Luego, de manera burlona, se movió de arriba hacia abajo, sus movimientos lentos y precisos mientras hacía que sus ingles se encontraran.
Maldito... Charles pensó mientras sus manos la