Danko y yo nos levantamos de los sillones, lo acompañe a la puerta de la habitación, empotrando de pronto mi cuerpo a la puerta, haciendo que la toalla se cayera al suelo a mis pies, mirandome Dank de arriba abajo..
—-- Sabes que me gustas mucho, no se que has hecho pero tengo que hacerte mia, por ahora me marcho, pero ten presente lo que te he dicho Rebeca — me dijo después de lamer mis labios con su lengua,
Danko se marchó, quedándome donde me dejó algo o demasiado confusa, ¿estaba alucinand