Nos íbamos a sentar a comer, cuando mi móvil empezó a vibrar, lo mire viendo que era mi esposo, me fui al jardín para responder a su llamada y que mis padres no lo escucharan..
—- Dime Mario — le dije muy seria
—- Cariño, te estamos esperando para comer, ¿dónde estás? —- pregunto.
— Estoy con mis padres, vamos a comer ahora, así que no me esperes en casa—- le conteste.
—- Podrías haberme llamado, la comida ya está en la mesa —- contestó.
—- Perdona que no te haya llamado, pero no quería molesta