Mis padres se acercaron al coche así como Duncan y Marta que llegaba en ese momento en su coche, bajo de él, acercándose a donde estabamos todos,
—- ¿Es tuyo Rebeca? —- me preguntó mi amiga.
—- Si, todo de ella ¿verdad cariño? —- me preguntó mi marido, dándome un beso en la mejilla.
—- Que suerte tienen algunas zorras, me alegro mucho por ti nena, es precioso.--- me comentó mi amiga
Después de admirar el coche nuevo, entramos todos dentro de la casa, rozando Duncan sus dedos con mi dedos, cogi