Marc se interpone en medio de los dos y le dice a Jhon que él se encargará de Lily, que no es el momento ni el lugar para discutir. Jhon estrecha los ojos y le advierte a Marc que no se meta si no quiere tener problemas con él.
—Por Dios, Jhon. No seas ridículo —refiere Lily volviendo a girar los ojos, consiguiendo que Jhon se moleste más.
—Quiero que te vayas, no tienes nada que hacer aquí —sisea con ira contenida.
—No sé cuál sea su problema ni lo que pasó entre ustedes, pero estamos aquí p