No, esto no puede estar pasando. No es real. Repito en mi cabeza mientras me aferro a Connor con tanta fuerza que tal vez lo esté lastimando. Él está sobre mí como un escudo protector, me envolvió entre sus brazos y me cubrió apenas caí sobre su cuerpo, pero no estamos a salvo, ninguno lo estará mientras una persona armada se encuentre en la habitación.
—Levántate de la cama muy lento, Connor. ¡Aléjate de ella! —grita con histeria una voz que me resulta familiar. ¿Es Amanda?
—No hasta que s