Erika Camel
Descendí del coche con la ayuda de Derek, el frio de la noche ya se estaba haciendo notar, así que mi caballerosos acompañante pasò su brazo por encima de mi hombro para calentarme con su cuerpo caliente.
El emblemático y lujoso hotel Ritz nos recibió con su majestuosidad de siempre. Nos adentramos en el llamativo vestíbulo donde las enormes columnas doradas daban un ambiente de ostentosidad oriental, poco común en New York.
El porqué de que Derek hubiese escogido ese hotel para s