Mundo ficciónIniciar sesiónDerek Meyer
Podia darme cuenta lo empecinada que podía ser Julie Peterson. Tuve que convencerla que no se fuera en un taxi a mitad de la madrugada. Se duchó sola excluyéndome como si no existiera, tomó otra copa de Vino y se recostó en el diván de la sala como toda una Diva.
—Ven conmigo a la cama, Tsunami. No era mi intención haberte hecho enojar— me disculpe sin acercarme a ella, contemplándola cruzado de brazos.
— No estoy







