Érika Camel
Un poco más tarde y tan pronto Julie y mi padre llegaron, Derek salió un momento de la habitación cumpliendo órdenes estrictas.
Tenía la misión de conseguir una pizza con abundante falafel, como dice el famoso anuncio de televisión. «¡Que dios quisiera que lograra encontrar esa bendita pizza!», o los méritos que había hecho en el día de hoy se irían a la mismísima m****a. « De nada sirve ser un caballero andante si no puedes conseguir una bendita pizza». Las hormonas hacían que la