Derek Mayer
Si no me terminaba matando por la forma en que salí conduciendo del jardín de los Camel hace un instante , juraba darle una zurra a la inconsciente de Érika Camel. Eso si el clima no hacía lo suyo antes. El frio me terminaría por matar por meterme bajo semejante lluvia. Aunque debo decir que eso tampoco enfrió lo furioso que salí de allí.
Estaba enojado, furioso con esa bendita bruja. Se plantó frente a mi con su cara lavada, sin gota de consideración y se comportó como la mal