Érika Camel
A pesa de haberle propuesto a Derek pasar el fin de semana juntos otra vez, la tarde del viernes fue rotundo al decirme que no se sentía bien, y que sin duda no sería una buena compañía. Se disculpó como un príncipe y pasó de mi olímpicamente.
Solo me comentó que se retiraría un poco antes y que pasaría el fin de semana retirado pensando en los sucesos de las últimas semanas. Su paz mental lo necesitaba.
Eso y su negativa terminaron por destrozarme el estómago. Me pase el sábad