VICTORIA
Despierto muy cómoda y calientita, rodeada por un brazo fuerte que me sostiene de la cintura, entonces cuando la niebla del sueño desaparece, me doy cuenta que Arthur y yo estamos haciendo cuchara; en algún momento de la noche terminamos con nuestros cuerpos acurrucados y eso no sería tan molesto si no tuviera una gran elección rozando mi trasero, trato de alejarme, pero el me agarra fuerte y me pega aún mas a su cuerpo.
—Arthur, muévete, aleja esa cosa de mi trasero.
Reclamo tratand