Decido ignorar a mi impertinente esposo, pero de repente caigo en cuenta de algo y tengo que confrontarlo si no, no voy a poder dormir en paz.
—¿Donde estuviste todo el día?
Gruñe molesto porque no lo dejo dormir, pero igual me contesta.
—Estaba solucionando algunos asuntos.
Está con los ojos cerrados y claramente fastidiado con mi interrogatorio, me encanta importunarlo.
—Espero por tu bien, que no nos hayas puesto en vergüenza viéndote con alguna de tus z0rras.
El cree que miento cuando