Mundo ficciónIniciar sesiónMe costó dormirme. Amy se demoró en el primer piso después de cenar, para explicarles bien a Ann y Edward lo que se pondría en movimiento apenas Price cruzara las puertas de Casa Blotter. Trisha arrastró los pies por el corredor del segundo piso hasta su habitación, todavía quejándose que le dolían las rodillas. Y golpeaba a mi puerta cinco minutos después, dando saltitos de entusiasmo por las comodidades de su baño.
—¡Ya mismo me tomaré un baño con aceites relajantes! —exclamó.







