Mundo ficciónIniciar sesiónFue una suerte que ya fuera tarde, de modo que el restaurante estaba casi vacío. Lo cual equivalía a que sólo lo interrumpieron una docena de veces. Para ser sincera, había que respetarle su paciencia para saludar a cada persona, dejar de comer, pararse para una selfie o firmar un autógrafo. No parecía disfrutarlo ni molestarlo. Como que era parte de su trabajo, de su vida, y ya lo tenía completamente asumido.
Después de otra tard







