Mundo de ficçãoIniciar sessãoDante
Lo primero que noté al despertar, aparte de sentirme como si hubieran extraído toda la energía vital de mi cuerpo, culpen a mi esposa, es que ella no estaba en la cama junto a mí, como siempre, con ese candente cuerpo listo para mí. Tomo mi teléfono mientras me dejo caer sobre el sofá de la sala con un café en la mano y subo mis pies a la mesa de centro antes de llamarla sin más espera, cuand







