Mundo ficciónIniciar sesiónBrianna
—Así que no han arreglado sus cosas —dice Camelia al otro lado de la línea desaprobándome y ruedo los ojos frustrada.
—No voy a correr detrás de él. Ya me disculpé por habérselo ocultado, pero no me arrepiento de la manera en cómo manejé la situación.
—No critico eso, Brianna, pero debes dar tu brazo a torcer un poco. Tu marido no lo hará.
&







