Mundo de ficçãoIniciar sessãoBrianna
Me siento en el alféizar de la venta de la habitación, totalmente aburrida y aferrada a mi saco de lana. Son las seis de la mañana y ya he hecho ejercicio, me he bañado y he ayudado a mi madre a corregir unos contratos, mientras que mi adorado esposo aún duerme como una piedra. El frío de esta ciudad me ha mantenido despierta desde el primer día que llegamos de nuestra luna de miel. La ciudad est&aa







