Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlessandro Santoro llego a la gran casa que había adquirido para su hija y hermano, su rostro mostraba una clara advertencia de que nadie debía molestarlo.
— ¿Y a ti que te sucede? — Luis lo observo un momento antes de hacer la pregunta.
— Candy me hizo firmar un documento donde se estipula que no tengo relación alguna con MI hijo, ¿lo puedes creer? — La vena en el cuello del hombre estaba a punto de estallar.
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