Capítulo 75. Un hombre decidido
El camino de la escuela a la casa era corto. Elena siempre lo hacía a pie con sus hijos, pero ese pequeño trayecto fue suficiente para que el mal humor de Iván volara hasta la estratósfera.
—¿Cómo es posible que puedas amenazar a un policía y no termines preso por eso? —indagó Joander aplicando a la pregunta un tono de voz que a Iván le pareció burlesco.
Él apretó las manos en el volante y observó con los ojos entrecerrados al primo a través del retrovisor.
—Pensé que habías vuelto a Colombia —