Capítulo 38. Pronto acabaría esa historia
Elena lo miró intrigada, pero al notar que Iván lo conocía, a pesar de no estar feliz con su presencia, se tranquilizó.
—Amor, ¿crees que es prudente? —le dijo Betsaida.
Elena pudo entender que aquel hombre no solo vivía con ella, era alguien importante. Se percató que su amiga y su amor cruzaban miradas cómplices entre sí y luego la veían a ella.
—Imbécil, ¿sabes todo lo que he pasado por tu culpa? ¿Acaso no conoces el uso del teléfono?
Iván estaba débil, pero aún tenía fortaleza para retarlo.