Capítulo 115.
Si dejar de escuchar por un momento tenía aterrorizado a Brandon, oír un centenar de balas enterrarse en sus objetivos, enterándose de esa manera que habían sido infiltrados lo llenó de algo peor que el miedo.
La oreja le estaba sangrando, pero no se fijó en ello alcanzando la glock 40 que recargó para caminar con grandes zancadas hacia el extremo que Kiara tomó.
No se le iba a ir de las manos. No se le volvería a burlar en la cara.
Kiara por su lado se topó con una puerta bloqueada que empuj