Mundo ficciónIniciar sesiónParecía desconcertado, como si acabaran de abofetearlo con una dosis de realidad. Su mano quedó suspendida incierta en el aire, como si aún esperara que yo lo atrajera de vuelta.
El rostro de Bianca se torció de furia. —¡Ni se te ocurra tocarla, y deja de montar este ridículo drama! ¿Acaso no le has causado ya suficiente dolor? ¿Te das cuenta siquiera de lo que has hecho, bastardo? ¡Ve a ocuparte de tu propia familia de







