Una lenta sonrisa se dibujó en mis labios. La luz de las velas atrapó el destello de diversión en mis ojos.
—Es solo que... Bianca es... bueno, no es exactamente... convencional —tartamudeó él, escogiendo sus palabras con cuidado.
—No entiendo por qué dices que Bianca es un poco extraña.
—Mira... Bianca McHugh una vez se registró como presentadora en una aplicación de citas dudosa que creé —dijo Rafayel, visiblemente nervioso.
Casi me atraganto con la cena cuando Rafayel soltó esa bomba, mis ce