Mundo ficciónIniciar sesión—¡Oh, joder!... ¿Qué demonios estaba cultivando Ramona? —gruñó el Sr. Derek. Su brazo ahora lucía un carmesí moteado desde la muñeca hasta el codo.
Carl entró en acción, sosteniéndolo. —Señor, no se mueva. El equipo de contención está en camino.—Espera, toma este antihistamínico —instó Bianca, corriendo hacia el Bentley y rebuscando en su bols






