Punto de vista de Camilla
La reunión terminó.
Mientras la gente recogía sus cosas, uno de mis compañeros de trabajo se inclinó hacia mí.
—¿Estás segura de eso? —susurró.
Me encogí de hombros.
—Parecía segura de sí misma.
Aunque, por dentro, ya sabía algo. La confianza y la competencia no siempre eran lo mismo.
El resto del día transcurrió de forma extraña.
Rita se movía por la oficina como si acabaran de ascenderla a directora ejecutiva.
Delegaba tareas, corregía a la gente innecesariamente y a