Capítulo 67. Eterna y amada esposa
Al día siguiente, Kelaya madrugó para irse a su hacienda, ya que tenía muchos días sin ver a su hijo y ya lo extrañaba mucho, y además tenía que irse antes de que Melany, se despertara, porque si no, no la dejaría ir, hasta después del almuerzo.
Kelaya tomó sus cosas y la llevó hasta su auto y se fue, sin despedirse de su hermana, solo dejándole una pequeña nota que decía, que la llamaría cuando llegara, después de ir por la mitad del camino se quedó varada y lo peor no era eso, sino que estaba