¿Cómo podía ser tan ingeniosa una niña tan pequeña? Ella recordó lo que Alex siempre le había dicho. Siempre decía: "¡Sebastian se ha convertido en un esclavo de su hija! ¡El hombre que solía ser, él que nunca pestañeó para matar a otros, nunca sonrió ni sintió el más mínimo afecto hacia otro! Ahora, ¡míralo! Corre a casa todos los días después del trabajo para jugar con esa niña".
Jane podía entenderlo. ¿Quién no se derretiría cuando tiene una niña tan dulce en casa?
"Vamos, Tía. Mi Mami está