Para ser sinceros, la mujer frente a él se veía muy diferente a como solía hacerlo. Antes, su estilo de vestir solía ser maduro pero con un toque sexy, el preferido de Alex. Pero hoy, estaba vestida con colores vivos y brillantes, lo que le resultaba llamativo, sin perder su toque de madurez y sensualidad. Había una sensación extra de energía y vitalidad. Se mantenía en buena forma. Vestida así, no parecía una mujer de treinta años. En cambio, parecía una joven bonita y delicada.
Alex sintió c