Sabrina se levantó de golpe. "¿Qué... qué pasa?".
¿No fue él quien le dijo que lo gastara todo?
¡Ese idiota!
¡Era solo una falsa promesa!
Ni siquiera usó todo el dinero, solo unos ochenta o noventa mil dólares, y aun así estaba molesto.
¡Es como un camaleón, cambia rápidamente!
¡Bah!
Sabrina se sintió asustada, pero al pensar en ello se molestó.
"¿No te dije que lo gastaras todo? ¿Solo gastaste ochenta mil después de todo un día de compras? Tú...". Sebastian no sabía qué más decir. Susp