Al bajarse del avión, lo primero que hizo fue buscar las noticias de internet. Había reportajes sobre Sabrina como si nevara en el cielo, y todos la insultaban.
Los reportajes llegaban uno tras otro, como una serie de drama, pero 10,000 veces más interesante que cualquiera.
Sebastian, que estaba sentado en el auto, se quitó la corbata con enojo cuando leyó esas noticias.
Kingston, que conducía, ni siquiera se atrevió a respirar.
Sebastian no solía enojarse y rara vez perdía la calma desde qu