Sabrina disfrutó viendo cómo Aino se deleitaba con su propio trabajo.
Fue realmente conmovedor ver a una niña logrando algo por sí misma.
Además, la experiencia parecía motivarles tanto a ella como a Aino.
Después de construir su primer robot con dedicación y perseverancia, el interés de Aino empezó a crecer también. Incluso exigió construir un segundo.
Sin embargo, cuando escuchó esto, Sebastian levantó las cejas y le advirtió: “Este es aún más difícil que el que terminaste antes”.
No espe