Sabrina no sabía cómo reaccionar. El hombre que estaba frente a ella tenía claramente unos veinte años. No parecía tener la edad de Nigel, pero le resultaba un poco familiar.
¿A quién se parecía?
Sabrina no podía recordar en ese momento.
Solo podía mirar aturdida al hombre sonriente.
“Usted... no lo conozco”, dijo Sabrina sin rodeos.
Todos los presentes en la cafetería, que la observaban desde atrás, se quedaron sorprendidos por sus palabras.
¡Ryan Poole!
¡Era el segundo mayor accion